Sunday, April 19, 2009

Anatomia de un disco duro

Lo prometido es deuda

Ya instalé mi disco duro nuevo

Que por cierto resultó ser una historia interesante

Yo habia ordenado un Western Digital de 160 GB SATA 1.5GB/s pero cuando pregunté si les habia llegado resultó que les llegaron solamente Seagate (yay!) de 250 GB y me dijeron que me los dejaban al mismo precio...

Pues claro que acepté

En fin, mientras estaba trasladando mi mugrero de un disco a otro, me dispuse a realizar la autopsia de ley al disco dañado para tratar de diagnosticar la causa de muerte...



Este es el disco duro con su cubierta de protección, es de goma suave y amortigua golpes leves, tiene en su etiqueta las especificaciones de la unidad, la configuracion de sus pines y demas datos interesantes...







Procedí a desnudar al sujeto, retirando la cubierta protectora de caucho, exponiendo su superficie limpia y reluciente, hasta aqui aparentemente no hay ninguna señal de daños físicos







Tomé el desarmador con punta torx numero 9 y procedí a retirar uno por uno los tornillos de la tapa, con cuidado de no dañar la superficie de la cubierta






Retiré los de la parte inferior tambien, de la tarjeta lógica para descubrir si hubiera alguna falla física en las terminales de conexión



Despues volví a montar la tarjeta lógica en su lugar y procedí a retirar la cubierta metálica de la caja del disco para ello tuve que remover sellos de aluminio adheridos en la junta de la tapa con la base




A fin de cuentas resultó que las cabezas de lectura estaban rozando fisicamente con la superficie del disco, eso está mal porque debe haber una separación si quieres de nanómetros, pero no deben tocar fisicamente porque eso resultaria en un desastre, y pues ocurrió...

Lo que me sorprende es que pudiera seguir leyendo y escribiendo aun que estuvieran rozando fisicamente, lo cual hace que confíe en los discos Seagate sin dudarlo

ya me dio weba, buenas noches ahi se ven...